Lesión musculoesquelética: diagnóstico y prevención

Las lesiones musculoesqueléticas se encuentran vinculadas al trabajo y abarcan situaciones clínicas del aparato locomotor contraídas por el trabajador, cuando es sometido a determinadas condiciones y expuesto a determinados factores de riesgo. A menudo, la sintomatología incluye dolor, parestesias, sensación de peso y fatiga.

El movimiento estereotipado, el gesto frecuente, la aplicación de la fuerza, la postura extrema (fuera de los ángulos de confort articular) y la ausencia de períodos de recuperación entre tareas, constituyen los principales factores de riesgo en el desarrollo de las llamadas lesiones musculoesqueléticas relacionadas con el trabajo (LMELT), a menudo consideradas como un problema de salud pública.

La prevalencia de las LMELT en los países nórdicos, como Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia, es superior a todas las otras enfermedades asociadas al trabajo y, en Francia, el porcentaje de LMELT, en relación con el número total de enfermedades profesionales, aumento de 40% en 1992, al 63% en 1996.

Esta importancia, en términos de frecuencia, es el resultado de una consecuente visibilidad pública de estas afecciones, que han sido designadas como de varias formas: Cumulative Tauma Desórdenes (CTD), en los Estados Unidos; Repetitive Strain Injuries (RSI), en Canadá y en Gran Bretaña; Occupational Exageran Síndrome (OOS), en Australia; Cervicobrachial Síndrome or Occupational Cervicobrachial Desorden, en Japón y en Suecia; Lesiones por Esfuerzos Repetitivos (LER) y Lesión Musculoesquelética Vinculadas o Relacionadas con el Trabajo (LMELT o LMERT), en España.

Factores de riesgo

La etiología de las LMELT es mayoritariamente de naturaleza multifactorial. Los autores refieren varios factores de riesgo presentes en el ambiente de trabajo y factores de riesgo de naturaleza individual. Ambos pueden estar en el origen de las diversas lesiones, destacando:

  • La repetición de movimientos
  • El mantenimiento de posturas inadecuadas por tiempo prolongado
  • El esfuerzo físico empleado
  • La invariabilidad de tareas
  • La presión mecánica sobre determinados segmentos corporales, en particular de los miembros superiores
  • El trabajo muscular estático
  • Los golpes y los impactos
  • Las vibraciones
  • Las bajas temperaturas
  • Varios factores organizacionales
  • Diversos aspectos de naturaleza psicosocial

Su presencia no determina por sí sola el riesgo de desarrollo de las LMELT o su ubicación sólo a los miembros superiores, una vez que la llamada “dosis de exposición” es determinante e incluye variables como la intensidad, la duración y/o frecuencia.

Los diversos factores organizacionales adquieren una importancia indiscutible en ese contexto, en particular, la presencia de intensos ritmos de trabajo, la monotonía de las tareas, la existencia de la presión temporal de ejecución de las tareas, el autoritarismo de las jefaturas y los mecanismos de evaluación del desempeño basados en los niveles de productividad.

Prevención

El principal método de prevención consiste en evitar realizar tareas sumamente complicadas, que implican demasiada fuerza o posturas nada cómodas. Además, también es importante variar el número y el tipo de trabajos realizados, puesto que la repetitividad y el largo plazo son elementos importantes en la aparición de estas lesiones.

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