Importancia del cuidado del pie diabético.

Las fluctuaciones de los valores de la glucosa en sangre es por lo general la principal característica que se asocia a la diabetes. Sin embargo, lo que muchas veces la mayoría de las personas desconoce son las complicaciones que se derivan de los altos niveles de azúcar en la sangre a lo largo del tiempo, en particular las complicaciones crónicas, como el pie diabético.

El pie diabético surge como una consecuencia de las lesiones que se producen en los nervios periféricos y en los vasos sanguíneos de los miembros inferiores, caracterizándose por el desarrollo de alguna infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos, pudiendo incluso conducir a la amputación del miembro inferior.

Pero, ¿cómo es que todo esto sucede?

Las lesiones que se producen a nivel de los nervios y de los vasos sanguíneos se debilitan las estructuras del pie:

La piel se vuelve más seca y con mayor probabilidad de originar fisuras.

Hay cambios en los puntos de presión, llevando a la aparición de callosidades que pueden evolucionar a úlceras.

La sensibilidad disminuye, por lo que los estímulos de dolor, calor o frío pueden no ser percibidos de la misma forma que antes, o incluso desaparecer.

La propia forma del pie puede sufrir cambios estructurales.

La escasa vascularización, compromete la capacidad de defensa y regeneración de los tejidos.

Todas estas situaciones predisponen a la aparición de lesiones, que pueden evolucionar para heridas y úlceras infectadas, antes siquiera de que se dé cuenta de su evolución. Debido a la pérdida de la sensibilidad protectora, muchas veces las lesiones sólo se perciben en una fase de mucha temprana, cuando el tratamiento es más complejo y la recuperación más difícil, siendo que en algunos casos, la única solución pasa incluso por la amputación del miembro o parte de él.

El pie diabético es, de hecho, una de las principales causas de amputación no traumática en España, y en muchos otros países del orbe. Datos del Observatorio Nacional de la Diabetes de 2014 indican que, cada día, hay 4 amputaciones causadas por la diabetes, habiéndose registrado un preocupante, aunque leve, trayectoria de crecimiento en los últimos dos años.

Es por este motivo que es tan importante que quien tiene diabetes mira por la salud de sus pies. Las consecuencias representan una enorme pérdida de la calidad de vida para la persona afectada, y también altos costos económicos y sociales para todos.

El riesgo de padecer complicaciones puede ser medido y, conociendo el riesgo, es posible adoptar medidas preventivas y evitar el desarrollo y/o progresión de una lesión en el pie.

 

Lo que es importante recordar:

Mira tus pies todos los días.

Hidrata la piel todos los días.

Controla tu diabetes, mantén los niveles de glucosa en sangre dentro de los valores recomendados.

Si eres fumador, abandona este hábito. Tu médico puede ayudarte.

Si detectas alguna lesión, consulta inmediatamente a un especialista (médico, podologista, etc.)

Haz una cita para el tratamiento del pie diabético por lo menos una vez al año.

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